Evaluar el riesgo específico de la vivienda
Antes de adoptar cualquier medida, es necesario conocer el nivel de exposición real de la propiedad. El punto de partida es la consulta del SNCZI del MITECO, que permite identificar si la vivienda se encuentra en zona T10, T100 o T500.
Además de la cartografía de peligrosidad, conviene considerar:
- La cota de la planta baja respecto al nivel de la calle y al cauce o frente costero más próximo.
- La presencia de sótano o garaje subterráneo, que son especialmente vulnerables a la entrada rápida de agua.
- La dirección preferente de la escorrentía superficial en caso de lluvia intensa.
- La existencia de barrancos, ramblas o canales de drenaje próximos a la vivienda.
Medidas estructurales y permanentes
Las medidas estructurales buscan reducir la entrada de agua al edificio o proteger los elementos más vulnerables de forma duradera.
Sellado y estanqueidad
Los puntos de entrada más habituales del agua en una inundación son las ventanas y puertas de planta baja, los accesos del garaje, las arquetas de saneamiento y los muros de sótano. Las opciones técnicas incluyen:
- Umbrales elevados en los accesos de planta baja (entre 20 y 40 cm por encima del nivel de la calle, según el riesgo estimado).
- Barreras antiinundación prefabricadas para vanos de puerta y ventana, disponibles en distintos materiales (aluminio, plástico reforzado).
- Válvulas antiretorno en las salidas de saneamiento, que impiden que el agua de la red vuelva a entrar por los desagües cuando el alcantarillado está saturado.
- Impermeabilización de muros perimetrales de sótano con morteros o membranas impermeables aplicados por el interior.
Elevación de instalaciones
Los cuadros eléctricos, contadores de gas y agua, y equipos de climatización situados en planta baja o sótano son elementos de alto riesgo. Elevarlos por encima del nivel máximo previsible de inundación reduce tanto el riesgo personal como el coste de reparación.
La guía técnica de Protección Civil recomienda que el cuadro eléctrico principal esté instalado a un mínimo de 1,5 metros sobre el nivel del suelo en viviendas ubicadas en zonas T100.
Bombas de achique
En viviendas con sótano o garaje en zonas de riesgo moderado a alto, la instalación de una bomba de achique automática con flotador puede evitar daños importantes en los primeros estadios de una inundación. Es recomendable disponer también de una bomba manual o eléctrica de respaldo con batería autónoma, ya que los cortes de suministro eléctrico son habituales durante los episodios de inundación.
Medidas de preparación ante una alerta de inundación
Cuando la AEMET emite un aviso de fenómenos adversos de nivel naranja o rojo por precipitaciones en una zona costera, o cuando la autoridad local activa el plan de emergencia municipal, es momento de actuar según el protocolo preparado con anterioridad.
Acciones previas a la llegada del agua
- Desconectar el suministro eléctrico desde el cuadro general si existe riesgo de inundación de la planta baja.
- Cerrar el suministro de gas.
- Colocar las barreras antiinundación en puertas y ventanas de acceso al exterior.
- Subir a pisos superiores los documentos, equipos electrónicos y objetos de valor que no puedan perderse.
- Aparcar el vehículo en cotas más altas, nunca en garajes subterráneos ni en zonas bajas próximas a ramblas.
- No intentar cruzar en vehículo zonas anegadas o vados en situación de lluvia intensa.
Importante: El vehículo puede ser arrastrado por tan solo 30 cm de agua en movimiento. Protección Civil advierte de que el error más frecuente en inundaciones es intentar circular en coche por zonas ya anegadas.
El kit de emergencia doméstico
Protección Civil establece los componentes básicos de un kit de emergencia para situaciones de confinamiento de hasta 72 horas. Para viviendas costeras en zona de riesgo, se recomienda mantenerlo siempre accesible y revisarlo periódicamente:
| Categoría | Contenido mínimo |
|---|---|
| Agua y alimentación | 3 litros de agua por persona y día (para 72 h), alimentos no perecederos |
| Medicación | Medicamentos de uso habitual para todos los miembros del hogar (al menos una semana) |
| Documentación | DNI, pasaporte, tarjeta sanitaria, escrituras de propiedad (copia), póliza de seguro del hogar |
| Iluminación | Linterna con pilas de repuesto o linterna recargable, velas y mechero |
| Comunicación | Radio de pilas o manivela, cargador portátil para el teléfono móvil |
| Primeros auxilios | Botiquín básico: antiséptico, vendas, esparadrapo, analgésicos |
| Abrigo y protección | Muda de ropa, calzado impermeable, poncho o chubasquero |
Documentación esencial a proteger
La pérdida de documentos en una inundación puede complicar significativamente los trámites posteriores, en particular los relacionados con los seguros y las ayudas públicas. Se recomienda:
- Guardar copias escaneadas de los documentos más importantes en un servicio de almacenamiento en la nube o en un correo electrónico accesible desde cualquier dispositivo.
- Conservar las pólizas de seguro del hogar, especialmente el número de póliza y el teléfono de asistencia, en un lugar accesible y, si es posible, en formato impreso en el kit de emergencia.
- Fotografiar el estado de la vivienda y sus contenidos antes de un evento de riesgo, para facilitar la tramitación de reclamaciones.
Qué hacer después de una inundación
Una vez superado el episodio y cuando las autoridades hayan declarado que es seguro regresar:
- No entrar en la vivienda hasta que la estructura haya sido inspeccionada si existe duda sobre su integridad.
- No conectar la electricidad sin que un técnico haya verificado la instalación.
- Documentar fotográficamente todos los daños antes de retirar el agua o los escombros.
- Contactar con la compañía aseguradora en el plazo más breve posible para iniciar el proceso de reclamación.
- Limpiar y desinfectar las superficies afectadas por el agua: el agua de inundación puede contener agentes patógenos procedentes del alcantarillado.
- Ventilar la vivienda durante varios días para evitar la proliferación de moho.